- El basamento prehispánico, también denominado Donijá, destaca como un centro ceremonial de la región del Valle del Mezquital. Investigaciones históricas vinculan este vestigio con los antiguos rituales del Fuego Nuevo.
El municipio de Mixquiahuala de Juárez alberga uno de los monumentos prehispánicos más significativos y menos difundidos de la cuenca del Valle del Mezquital: la Pirámide de Taxhuadá, un antiguo basamento de filiación cultural azteca-otomí que sobrevive en la zona urbana como testimonio de la complejidad político-religiosa de los pueblos originarios de Hidalgo.
Conocido localmente también bajo el vocablo otomí de Donijá (que se traduce como “iglesia de piedra” o “templo de piedra”), este complejo arqueológico funcionó en la época precolombina como un sitio sagrado de alta jerarquía. Los registros históricos y los análisis de las estructuras sugieren que el monumento era el escenario de solemnes celebraciones litúrgicas, entre las que destaca la ceremonia del Fuego Nuevo, un ritual astronómico y social de profunda relevancia que marcaba el cierre y el inicio del ciclo de 52 años en el calendario mesoamericano.
Los cronistas e investigadores que han documentado la zona destacan que las piedras y escalinatas de Taxhuadá representan un eslabón clave para comprender la transición social y los contactos comerciales entre el imperio mexica y las poblaciones otomíes del Valle del Mezquital antes de la llegada de los colonizadores españoles. La preservación física de este montículo ha requerido la atención de autoridades locales y especialistas para evitar el deterioro de sus muros y escalinatas principales.
La difusión de la Pirámide de Taxhuadá forma parte de los esfuerzos comunitarios e institucionales para fortalecer el turismo cultural y la divulgación histórica en el sur del estado de Hidalgo. Historiadores locales coinciden en que el rescate del entorno de Donijá no solo dignifica la memoria de los antepasados de la región, sino que dota al municipio de una ventaja competitiva de identidad y patrimonio arqueológico que atrae el interés de la academia y el turismo nacional.