DE LA CUNA A LA CANCHA
Por Ricardo Zárate Ramírez. Cuando la Selección Mexicana y el combinado de Inglaterra pisen la cancha en los octavos de final de este Mundial, estarán disputando mucho más que un simple pase a la siguiente ronda. Durante 90 minutos, seremos testigos del choque entre los inventores del futbol como deporte y un país que adoptó este deporte hasta convertirlo en una pasión desbordante. Pero detrás del balón y del fervor en las gradas, existe un vínculo que une a estas dos naciones de una forma entrañable: Pachuca.
Para entender este vínculo hay que viajar al siglo XIX. Como documentan las crónicas, decenas de mineros ingleses provenientes del condado de Cornualles llegaron al estado de Hidalgo, contratados para rescatar la industria de la plata. En sus maletas no solo trajeron herramientas, sino sus tradiciones, sus famosos pastes y su pasión por los deportes.
Esta herencia histórica ha captado la atención mundial justo ahora que ambas selecciones se enfrentan. Hace apenas unas horas, el New York Times publicó un extenso reportaje donde describe a esta región como la “Pequeña Cornualles de México”, destacando cómo la fiebre mundialista que hoy vivimos tiene sus raíces en aquellos mineros. Por su parte, la BBC de Londres también le ha dedicado un espacio fascinante a esta historia, detallando cómo en un principio los ingleses jugaban al críquet, del cual eventualmente nacieron los primeros equipos de fútbol en nuestro país.
Para enriquecer este relato con rigor histórico, ambas publicaciones citan a la eminente Dra. Sharron Schwartz, historiadora especializada en la migración de Cornualles. Ella nos revela un dato maravilloso: el primer partido de fútbol registrado en México ocurrió en 1889, en Pachuca. Fue un duelo “ríspido” entre trabajadores de una mina pachuqueña y mineros de Mineral del Monte. De hecho, la Dra. Schwartz relata con humor que sabemos de este partido porque la rivalidad era tanta que el juego terminó en una gran pelea, llevando a varios mineros ante los tribunales.
Esa chispa inicial encendió un fuego que no se apagaría jamás. La historia nos cuenta que personajes como el magnate minero Frank Rule impulsaron la creación del Pachuca Athletic Club en 1895 (cuyo antecedente es el Pachuca Football Club de 1892). Poco a poco, el futbol rompió las barreras de clase y nacionalidad. En 1908, el equipo dio un paso histórico al integrar a David Islas, el primer jugador mexicano, invitado por un hijo de mineros de Cornualles. Los mexicanos rápidamente cambiaron la curiosidad por el amor al balompié, haciéndolo propio.
Por todo esto, cuando ruede el balón en los octavos de final, no estaremos viendo solo un duelo de eliminación directa. Estaremos viendo el gran reencuentro deportivo entre los pioneros de Cornualles y los herederos de aquellos mexicanos que hicieron suyo el deporte. En definitiva, la gran historia que hay detrás de este emocionante partido comenzó hace más de un siglo, el día exacto en que los ingleses llegaron a Pachuca a traer el futbol a México.