- Investigadores de Harvard mantuvieron modelos 3D de tejido cerebral durante casi seis años en laboratorio. El avance abre la puerta al estudio de trastornos del neurodesarrollo a largo plazo como el autismo.
Un equipo de científicos respaldado por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH) y liderado por la investigadora Paola Arlotta, de la Universidad de Harvard, demostró que los organoides cerebrales tridimensionales pueden desarrollar características avanzadas de maduración siguiendo una secuencia temporal equivalente a la del cerebro humano en etapas posnatales.
El estudio, publicado por investigadoras como Irene Faravelli y Noelia Antón-Bolaños, dio seguimiento a cultivos que sobrevivieron cerca de seis años. Mediante análisis de expresión génica y secuenciación celular, los especialistas constataron que la edad molecular de las células coincidía de manera precisa con su edad cronológica. Además, las neuronas alcanzaron madurez funcional, estableciendo conexiones sinápticas y emitiendo señales eléctricas sostenidas por más de dos años gracias a un medio de cultivo especializado.
Los experimentos revelaron que el proceso está impulsado por un “reloj intrínseco celular”, ya que al trasplantar neuronas maduras a organoides más jóvenes, estas mantuvieron su ritmo de desarrollo previo de forma autónoma. El hallazgo permite superar las limitaciones de los modelos animales y de cultivos de corta duración, ofreciendo una plataforma para investigar las fases tardías del desarrollo cerebral y probar intervenciones médicas en patologías complejas.
| Institución / Líder de Investigación | Duración del Cultivo / Alcance | Descubrimientos Clave |
| Universidad de Harvard (Dra. Paola Arlotta / Dra. Irene Faravelli) | Casi 6 años de supervivencia in vitro | Desarrollo de glías y neuronas con firmas de maduración posnatal |
| NIH / NIMH (Financiamiento público) | Sostenibilidad eléctrica >2 años | Presencia de un reloj genético e intrínseco de maduración celular |