Despliegan cerco sanitario por presencia de casos de gusano barrenador

  • El protocolo de vigilancia epidemiológica activa prioriza la supervisión clínica de grupos vulnerables en coordinación con el sector agropecuario de la entidad hidalguense.

La Secretaría de Salud de Hidalgo (SSH) implementó un despliegue operativo de vigilancia epidemiológica y atención médica hospitalaria tras la detección de casos confirmados de miasis por gusano barrenador en humanos. El esfuerzo institucional enfoca sus acciones en la detección temprana de la larva provocada por la mosca Cochliomyia hominivorax, insecto que deposita sus huevecillos en tejidos vivos o lesiones cutáneas abiertas de mamíferos.

La distribución geográfica de los siete pacientes atendidos por el sector salud abarca comunidades pertenecientes a los municipios de Tenango de Doria, Tlaxcoapan, Tlanchinol, Huehuetla, Tianguistengo y Pisaflores, reportándose además tres casos adicionales bajo análisis de laboratorio. El reporte oficial detalló que la totalidad de los afectados recibió manejo hospitalario inmediato, identificando que la mayoría mantenía convivencia estrecha con ganado doméstico o animales de granja.

Bajo la instrucción del gobernador Julio Menchaca Salazar, la dependencia estatal coordinó la capacitación técnica de 620 profesionales adscritos al IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar para la unificación de los criterios de diagnóstico clínico en las clínicas regionales. Paralelamente, las comisiones sanitarias impartieron talleres preventivos dirigidos a operarios de rastros municipales, introductores de carne, médicos veterinarios zootecnistas y personal docente de instituciones de educación básica para identificar los vectores.

Respecto a la infraestructura de emergencias en la Sierra Alta, la titular de la SSH, Vanesa Escalante Arroyo, notificó el proyecto de reposición de una ambulancia asignada al municipio de Huehuetla, unidad que resultó con pérdida total durante las inundaciones causadas por contingencias climáticas previas. Las autoridades exhortaron a la población civil a mantener la higiene estricta de escoriaciones corporales, evitar el uso de remedios empíricos e informar cualquier sospecha a las unidades médicas locales.