- Científicos desarrollan un implante capaz de generar fármacos biológicos de forma autónoma; el dispositivo ya fue probado con éxito en modelos animales durante un mes.
Un equipo de investigadores de las universidades de Northwestern, Rice y Carnegie Mellon ha diseñado un revolucionario dispositivo, del tamaño de una memoria USB, capaz de ser implantado bajo la piel para fabricar medicamentos directamente en el torrente sanguíneo. Bautizado como HOBIT, este sistema utiliza células diseñadas genéticamente para producir simultáneamente tres tipos de terapias: un agente contra el VIH, un péptido para la diabetes y una hormona metabólica, eliminando la necesidad de dosis externas frecuentes.
El mayor desafío para mantener estas “fábricas celulares” vivas dentro del cuerpo era el oxígeno. Para solucionarlo, el dispositivo incorpora un innovador oxigenador electrocatalítico que “separa” las moléculas de agua para alimentar a las células, permitiéndoles sobrevivir en altas densidades. Lo más sorprendente es que el sistema cuenta con una batería y un chip que permite controlar el voltaje de producción de forma remota a través de una conexión Bluetooth desde un teléfono móvil.
Durante las pruebas realizadas en ratas, los científicos confirmaron que el implante mantuvo niveles constantes de los medicamentos durante 31 días. Mientras que los dispositivos convencionales fallaban por la muerte de las células, el sistema HOBIT mantuvo con vida al 65% de sus células gracias a su suministro de oxígeno autónomo. Recientemente, el equipo ha extendido sus estudios con éxito en primates, alcanzando periodos de hasta tres meses de funcionamiento continuo.
Este avance promete transformar el tratamiento de enfermedades crónicas, permitiendo que el propio cuerpo del paciente regule sus dosis mediante señales externas como la luz o la electricidad. Los expertos visualizan un futuro donde esta “farmacia viviente” pueda producir cualquier fármaco biológico que una célula sea capaz de fabricar, marcando un hito en la medicina personalizada y la bioelectrónica.