- El luchador potosino fue capturado por la Guardia Civil tras un reporte al 911; lo acusan de violencia física en San Luis Potosí.
El mundo del deporte nacional se encuentra bajo una fuerte sacudida este lunes 6 de abril. Elementos de la Guardia Civil de San Luis Potosí cumplimentaron la detención del gladiador de talla internacional, Alberto del Río, conocido en los cuadriláteros como “El Patrón”, luego de ser señalado por presunta agresión física en contra de su esposa. La noticia ha generado un eco inmediato en la comunidad de la lucha libre, donde el hijo del legendario Dos Caras es una de las figuras más mediáticas y polémicas de la última década.
De acuerdo con los reportes oficiales, la intervención policial se derivó de una llamada de auxilio al número de emergencias 911. La víctima solicitó la presencia urgente de las autoridades tras denunciar que el ex campeón de la WWE la habría golpeado, lo que activó de inmediato los protocolos de protección a la mujer y violencia de género en la capital potosina. Tras su captura, el luchador fue trasladado ante las autoridades correspondientes para iniciar el proceso de investigación y determinar su situación jurídica.
Este nuevo escándalo legal pone en la cuerda floja la carrera de “El Patrón”, quien ya ha enfrentado procesos judiciales similares en el pasado fuera de México. En esta ocasión, la detención por parte de fuerzas estatales potosinas subraya la política de “cero tolerancia” ante la violencia contra la mujer, independientemente del estatus público del agresor. Medios locales y nacionales mantienen una guardia permanente en las instalaciones de la fiscalía a la espera de un comunicado oficial que detalle el estado de salud de la denunciante.
Hasta el momento, ni los representantes legales del luchador ni las empresas de lucha libre con las que colabora han emitido una postura al respecto. El caso ha escalado rápidamente en redes sociales, donde la opinión pública exige justicia y transparencia en el proceso. Se espera que en las próximas horas se defina si el gladiador será vinculado a proceso o si se le otorgarán medidas cautelares, mientras el gremio de los encordados observa con atención el posible fin de una era para el llamado “Orgullo de México”.