- La Saderh asignó subsidios directos a unidades económicas rurales afectadas por sequías y granizadas prolongadas en los valles del estado.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Hidalgo (Saderh) activó de manera emergente los recursos del Programa de Apoyos para Catástrofes Agrícolas y Pecuarias. El despliegue institucional, conducido por el secretario Napoleón González Pérez durante este domingo, tiene como objetivo prioritario capitalizar a los pequeños productores hidalguenses que sufrieron pérdidas totales o parciales en sus cosechas debido a las severas anomalías del clima registradas en los meses previos.
La estrategia de rescate financiero implicó la dispersión presupuestal de 2 millones 300 mil pesos, los cuales fueron distribuidos mediante casi 500 órdenes de pago bancarias destinadas a ejidatarios de escasos recursos. Las autoridades de la Saderh precisaron que las ventanillas de evaluación técnica censaron los daños de forma directa en las parcelas, permitiendo agilizar el padrón de beneficiarios y mitigar el desabasto de granos básicos en las bodegas comerciales de las regiones rurales.
Para erradicar las estructuras de intermediarismo que tradicionalmente mermaban los presupuestos asignados al agro, los incentivos monetarios se entregaron de propia mano a productores originarios de El Arenal, Ixmiquilpan, Progreso de Obregón, San Agustín Tlaxiaca, Singuilucan, Tlaxcoapan, Tolcayuca, Villa de Tezontepec, Zempoala, Tulancingo de Bravo, Mineral de la Reforma, Francisco I. Madero y Tenango de Doria. Este bloque geográfico abarca desde zonas áridas del Valle del Mezquital hasta la región de la Sierra Otomí-Tepehua.
Los enlaces de la dependencia agropecuaria subrayaron que los recursos públicos permitirán a los campesinos adquirir semillas certificadas, fertilizantes nitrogenados e insumos veterinarios indispensables para reponerse de las contingencias meteorológicas. Con la política estatal denominada “Primero el Campo”, la administración del gobernador Julio Menchaca Salazar busca asegurar la soberanía alimentaria local, dotando de garantías de producción a los sectores agrícolas que sustentan las cadenas de suministro de los mercados municipales.