En Huichapan descartan toxicidad en la Presa San Fernando

  • Los estudios técnicos revelaron que el fenómeno fue provocado por una crisis de oxígeno debido a la sequía y materia orgánica, descartando la presencia de agentes químicos letales.

Tras la reciente pérdida de fauna acuática en la Presa San Fernando, especialistas ambientales presentaron los resultados de los análisis fisicoquímicos realizados al cuerpo de agua. El informe técnico concluye que la mortandad de peces no fue producto de un envenenamiento químico, sino de un fenómeno de anoxia provocado por niveles críticos de Demanda Química de Oxígeno (DQO) y Sólidos Suspendidos Totales (SST), factores directamente vinculados a la severa sequía y el bajo nivel de almacenamiento del vaso.

La acumulación de sedimentos y las aportaciones históricas de drenajes sanitarios en la zona de influencia generaron un exceso de materia orgánica que, al concentrarse por la falta de lluvia, consumió el oxígeno vital para las especies. No obstante, las pruebas de toxicidad arrojaron resultados negativos, lo que brinda certeza a la población sobre la ausencia de sustancias peligrosas de origen industrial en el agua, permitiendo que las acciones de recuperación se enfoquen en la remediación orgánica y no en la descontaminación por químicos pesados.

Ante este diagnóstico, se formalizó una propuesta de saneamiento integral que contempla la reforestación de las laderas para evitar la erosión, así como obras de conservación de suelos y la modernización de los sistemas de drenaje perimetrales. Esta estrategia busca no solo limpiar el espejo de agua, sino restaurar el equilibrio ecológico del entorno a través de “soluciones basadas en la naturaleza”, involucrando a la ciudadanía en jornadas de limpieza y vigilancia ambiental.

La recuperación de la Presa San Fernando se perfila como un proyecto de participación comunitaria, donde el monitoreo constante de la calidad del agua será fundamental para prevenir futuros incidentes. Las autoridades municipales subrayaron que la restauración será un proceso gradual que dependerá de la recuperación de los niveles de agua y de la responsabilidad compartida para evitar que desechos domésticos sigan impactando este importante pulmón hidalguense.