Escaso interés por protesta contra las tradiciones taurinas y de charrería en Hidalgo

  • Los organizadores, apoyados por activistas foráneos, recurrieron a pintas y señalamientos personales contra los diputados que defienden las consultas democráticas.

Por Ricardo Zárate Ramírez. La mañana de este domingo 24 de mayo de 2026, colectivos con arraigo foráneo intentaron realizar una movilización en la ciudad de Pachuca con el propósito de exigir la prohibición de arraigadas expresiones culturales de la entidad, tales como las corridas de toros, las peleas de gallos, los rodeos y los jaripeos. Pese a la intensa difusión en plataformas digitales, la manifestación registró una escasa participación ciudadana, logrando reunir a poco menos de 40 personas.

El contingente enfocó sus reclamos hacia el Congreso del Estado de Hidalgo, mostrando pancartas con los rostros de los legisladores locales que votaron a favor de una consulta popular para que sea la propia ciudadanía quien decida el rumbo de la tauromaquia. Durante la jornada, las imágenes de los representantes populares fueron vandalizadas con consignas agresivas y señalamientos directos, lo que fue calificado por observadores políticos como una medida de presión ante el avance de los procesos democráticos e institucionales.

De acuerdo con diversos reportes y testimonios recabados en la zona del centro histórico, entre los escasos asistentes se identificó de manera recurrente a activistas provenientes de otras entidades federativas. Estos liderazgos externos pudieran operar mediante el financiamiento de fundaciones privadas para trasladarse a las capitales estatales e intentar incidir en las legislaciones locales, desestimando la relevancia cultural, económica y turística que estas festividades tradicionales representan para el campo hidalguense.

Los sectores vinculados a la ganadería de lidia, la charrería y la industria de los espectáculos tradicionales en el estado de Hidalgo reiteraron la importancia de respetar la vía legal de la consulta ciudadana. Defensores de la fiesta brava recordaron que estas actividades generan miles de empleos directos e indirectos en las regiones del altiplano y el Valle del Mezquital, constituyendo un patrimonio inmaterial que salvaguarda la identidad cultural y la derrama económica de las ferias patronales.