- La estrategia busca democratizar la fiscalización social y garantizar que las obras y servicios gubernamentales se ejecuten con estricto apego a la legalidad.
Con el firme objetivo de erradicar prácticas de corrupción y fomentar una cultura de participación activa, la Secretaría de la Contraloría de Hidalgo completó el despliegue de 88 buzones fijos de Contraloría Social en todo el territorio estatal. Este mecanismo permite a los beneficiarios de programas sociales y obras públicas expresar de manera directa sus observaciones, fortaleciendo la transparencia en el ejercicio del gasto público.
El contralor Álvaro Bardales detalló que estos dispositivos de captación ciudadana han sido ubicados estratégicamente en las 84 presidencias municipales del estado. Con esta cobertura total, el Gobierno de Hidalgo garantiza que cualquier habitante, sin importar la distancia de la capital, tenga acceso a una herramienta formal para denunciar irregularidades o proponer mejoras en la prestación de servicios gubernamentales.
La medida responde a la visión del gobernador Julio Menchaca Salazar de transformar la vigilancia social en un pilar de la administración. A través de estos buzones, la población puede reportar desde deficiencias en la ejecución de una obra hasta posibles actos de corrupción por parte de servidores públicos, asegurando que los apoyos y proyectos lleguen íntegros a quienes más lo necesitan.
Bardales subrayó que la participación de los comités de contraloría social es vital para consolidar la confianza en las instituciones. “Estos buzones son herramientas accesibles que refrendan el compromiso de trabajar de la mano con la sociedad”, afirmó, destacando que cada denuncia o sugerencia recibida será procesada por las instancias correspondientes para garantizar respuestas oportunas y rendición de cuentas clara.