- De las épicas de Antonio Banderas a los éxitos de Netflix, el estado consolida su posición como el escenario predilecto para el cine y las series internacionales.
Hidalgo no es solo la cuna del fútbol y el paste; es, desde hace décadas, el set de filmación más versátil y codiciado de México. Gracias a una geografía que transita entre la neblina mística de la montaña y la aridez del semidesierto, nuestra entidad ha prestado sus escenarios para historias que han dado la vuelta al globo. Desde las majestuosas ex haciendas de beneficio en Huasca de Ocampo, que sirvieron como cuartel para la superproducción de Steven Spielberg, “La Máscara del Zorro” (1998), hasta los túneles mineros de Pachuca y Real del Monte donde Arnold Schwarzenegger grabó escenas épicas para “Conan el Bárbaro” (1982), Hidalgo ha demostrado que su arquitectura y naturaleza superan cualquier efecto especial.
No pasan desapercibidos los filmes del viejo oeste que utilizaron “Los Jales” de Pachuca como escenario de batallas entre vaqueros y pieles rojas.
La modernidad también ha encontrado su hogar en la “Bella Airosa”. La serie que revolucionó el streaming en español, “Club de Cuervos” (2015-2019), convirtió al Estadio Hidalgo y a la capital estatal en el corazón de su trama, proyectando la infraestructura deportiva de primer nivel de Pachuca a millones de hogares. Asimismo, el suspenso y el terror han aprovechado el aura gótica del Panteón Inglés y las casonas de Mineral del Monte para cintas como el remake de “Más negro que la noche” (2014) y la aclamada serie de misterio religioso “Los Enviados” (2021), dirigida por el ganador del Oscar, Juan José Campanella.
El cine nacional de prestigio también ha dejado huella en nuestras tierras. La Barranca de Metztitlán y su imponente convento del siglo XVI fueron los escenarios clave para “Pastorela” (2011), comedia negra que se alzó con siete premios Ariel. Por otro lado, el drama histórico “El Atentado” (2010) transformó las calles de la entidad para recrear el México porfiriano, reafirmando que las locaciones hidalguenses son un “camaleón” capaz de viajar en el tiempo. Esta industria no solo atrae reflectores, sino que genera una importante derrama económica y turística, posicionando a los Pueblos Mágicos como destinos de culto para los cinéfilos.
La herencia fílmica de Hidalgo es vasta y continúa creciendo en este 2026, consolidándose como una potencia de la industria audiovisual. Más allá de estas grandes producciones, el estado ha sido el lienzo de innumerables obras que han aprovechado nuestra riqueza visual, tales como: “Los Tres Huastecos” con Pedro Infante, “El Siete Machos” de Cantinflas, “Enamorada” de Emilio “El Indio” Fernández, “Poderoso Victoria”, “Cindy la Regia”, “El Candidato”, “La Habitación Azul”, “Como agua para Chocolate”, “Cilantro y Perejil” y diversos documentales de NatGeo y BBC. Sin duda, Hidalgo es una fuente inagotable de escenarios naturales e históricos que seguirán inspirando las historias del mañana.