La consolidación del Corredor Industrial Tula-AIFA atrae inversiones históricas que garantizan empleo especializado para la próxima década.
El mapa económico de Hidalgo se ha transformado definitivamente este 2026. Tras la puesta en marcha de los nuevos parques industriales en la zona colindante con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) estatal confirma que la entidad ha captado más de 15,000 millones de pesos en inversión extranjera directa durante el primer trimestre. Empresas de tecnología alemana y manufactura asiática han visto en el Altiplano hidalguense el puerto terrestre más eficiente para la exportación hacia Norteamérica.
Según datos verificados por la Secretaría de Economía federal, el estado se posiciona actualmente en el “top 3” de destinos para el nearshoring. Esto no es una coincidencia, sino el resultado de la modernización de la infraestructura eléctrica de alta tensión y el suministro de gas natural industrial que se proyectó desde 2024. La cúpula empresarial del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Hidalgo señala que la ubicación geográfica del estado es hoy su activo más valioso, conectando el Golfo de México con el centro del país en tiempos récord.
Las proyecciones para el cierre de este semestre indican que la tasa de desempleo en la región sur del estado caerá a niveles históricos, por debajo del 2.4%. La apertura de nuevas plantas no solo demanda mano de obra operativa, sino que ha forzado una transición hacia perfiles de ingeniería avanzada y logística digital. El beneficio social es tangible: la creación de un ecosistema donde los jóvenes egresados de universidades locales ya no tienen que emigrar a la Ciudad de México o al extranjero para encontrar salarios competitivos.
Representantes de organismos industriales particulares, como la CANACINTRA local, destacan que la “hidalguización” de la cadena de suministro es la siguiente fase. Se espera que para finales de año, al menos el 40% de los insumos de estas transnacionales sean provistos por pequeñas y medianas empresas (PyMEs) locales. Esta integración asegura que la riqueza generada por la inversión extranjera permanezca en el estado, fortaleciendo el mercado interno y elevando la calidad de vida en municipios como Tizayuca, Zapotlán y Zempoala.