- Mariano Jabonero, secretario general del organismo, propone combinar lo virtual con lo presencial para enfrentar el rezago lector y la irrupción de la Inteligencia Artificial.
En el marco de una transformación sin precedentes impulsada por la digitalización post-pandemia, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) formalizó su respaldo a la implementación de sistemas educativos híbridos en la región. Mariano Jabonero, secretario general del organismo, señaló este 14 de abril que, para niñas, niños y adolescentes, es “indefectible” mantener la presencialidad para el desarrollo socioemocional, mientras se aprovechan las herramientas virtuales para expandir las oportunidades de aprendizaje e innovación tecnológica.
El líder de la OEI advirtió que la transición no se limita a la entrega de computadoras, sino que requiere un proyecto pedagógico complejo con currículos secuenciados y docentes altamente capacitados. Este cambio llega en un momento crítico para América Latina, donde la inversión educativa ha caído tras la crisis sanitaria y el 60% de los adolescentes de entre 13 y 15 años no comprende lo que lee, una cifra que Jabonero calificó como una barrera para el éxito laboral y personal de las nuevas generaciones.
Respecto al uso de dispositivos móviles en el aula —tema de debate tras las recientes prohibiciones en Bolivia—, el organismo subrayó que, aunque el teléfono puede ser una fuente valiosa, su uso debe ser regulado para evitar efectos nocivos. La prioridad regional, según la OEI, debe centrarse en la comprensión lectora y la escritura a mano, pilares fundamentales que la Inteligencia Artificial no puede sustituir y que son la base de un “pronóstico educativo favorable”.
Finalmente, el panorama de la educación superior muestra contrastes: mientras la matrícula alcanzó un récord mundial de 33 millones de estudiantes, la calidad sigue siendo desigual y la movilidad académica es alarmantemente baja, con apenas el 1% de los alumnos cursando estudios fuera de su país de origen. Para Jabonero, fortalecer la acreditación de calidad y la cooperación internacional es el paso urgente para que la mayor matrícula del mundo se traduzca en una verdadera fuerza de desarrollo para Iberoamérica.