Marco constitucional vigente ampara la continuidad de los espectáculos taurinos en México

  • La industria de lidia genera 816 millones de pesos anuales en impuestos y preserva ganaderías activas en el centro del país.

Salvador Arias del Comité Jurídico de Tauromaquia Mexicana expuso que los espectáculos taurinos mantienen un sustento constitucional en el artículo segundo transitorio de la reforma federal aprobada en diciembre de 2024. Dicho apartado delega a las legislaturas locales la facultad de normar los eventos tradicionales de acuerdo con el aprovechamiento específico de las especies involucradas.

La exclusión de la fiesta brava en la nueva Ley de Bienestar Animal del Estado de México derivó de precisiones del Congreso mexiquense, el cual determinó que cualquier ajuste normativo requiere del consenso de los sectores económicos involucrados. Actualmente, esa entidad cuenta con un marco reglamentario municipal vigente que regula las condiciones de los festejos.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), la entidad se posiciona en el octavo lugar nacional en comercialización de ejemplares de dehesa. La operatividad del sector reporta derrama económica secundaria en los rubros de transporte, servicios hoteleros y restaurantes, principalmente durante los seriales de ferias regionales.

Especialistas del sector señalan que las restricciones absolutas abrirían controversias jurídicas sobre derechos culturales y libertades tradicionales en los tribunales del país. A nivel de conservación, las agrupaciones ganaderas indican que el esquema actual permite mantener en semilibertad al grueso de la población bovina de la raza de lidia.