- La propuesta destaca por la transición hacia la digitalización operativa, la implementación obligatoria de exámenes de oposición para obtener patentes y la creación de un instituto especializado para la profesionalización del gremio.
La reforma busca sustituir el marco legal vigente desde 2010, apostando por la meritocracia y la transparencia. De ser aprobada, el acceso a la función notarial se basará estrictamente en la preparación y el mérito académico, garantizando que solo los perfiles más aptos ejerzan esta responsabilidad delegada por el Estado.
Uno de los pilares de la transformación es la incorporación de la firma electrónica avanzada para complementar la firma autógrafa. Esta medida tiene como fin primordial prevenir la suplantación de identidad y la falsificación de documentos, blindando la seguridad patrimonial de los ciudadanos mediante herramientas tecnológicas de vanguardia.
Además, la iniciativa contempla la creación del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Profesionalización Notarial, así como el reconocimiento de la figura de “Notario Emérito” para aquellos profesionales que, tras retirarse, deseen aportar su experiencia en labores consultivas y académicas.