- Tras 10 días en el espacio, la cápsula Orión toca el Pacífico marcando el inicio de una nueva era en la exploración tripulada hacia el satélite natural.
La historia se escribió este viernes frente a las costas de San Diego, California, cuando la cápsula Artemis II de la NASA realizó un “descenso perfecto” sobre el Océano Pacífico. El amerizaje, asistido por paracaídas, puso fin a una caída libre de 14 minutos tras reingresar a la atmósfera terrestre a velocidades que superaron los 40,000 km/h. Este evento marca el regreso triunfal de una tripulación humana desde las inmediaciones lunares, una hazaña que no se repetía desde el cierre del programa Apolo en 1972.
Los cuatro astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen— fueron reportados en excelente estado de salud tras soportar temperaturas extremas de hasta 2,760°C en el exterior de la nave. La maniobra de reingreso fue una prueba de fuego crucial para el escudo térmico de la cápsula Orión, el cual respondió sin contratiempos, garantizando la seguridad de los embajadores de la humanidad en esta travesía de más de un millón de kilómetros.
El operativo de recuperación, coordinado por la NASA y las fuerzas armadas de EE. UU., comenzó de inmediato con el despliegue de buzos y helicópteros para trasladar a la tripulación a revisiones médicas terrestres. Este éxito no solo celebra el cumplimiento de una misión de 10 días que despegó el pasado 1 de abril, sino que pavimenta el camino para la próxima etapa del programa: llevar nuevamente al ser humano a caminar sobre la superficie de la Luna.
Para México y el mundo, el regreso de Artemis II simboliza un salto gigante en la cooperación tecnológica y científica. La cápsula Orión será remolcada ahora hacia el Centro Espacial Kennedy en Florida para su análisis detallado, mientras la humanidad asimila el éxito de una misión que nos vuelve a posicionar como una especie con la mirada puesta, de forma definitiva, en las estrellas.