Pachuca Sur Asfixiado

PUNTO ARGUMENTAL

El tráfico en la Zona Metropolitana de Pachuca dejó de ser un inconveniente de horas pico para convertirse en un problema estructural de calidad de vida. El síntoma más evidente de esta crisis se concentra en el sur de la capital —en los límites con Zempoala y Mineral de la Reforma—, donde el crecimiento habitacional desmedido ha colapsado las vías de acceso. Datos del INEGI y análisis recientes de la Unidad de Planeación y Liderazgo de la Administración Pública de Hidalgo (UPLAPH) revelan que la zona metropolitana sumó más de 58 mil nuevas viviendas en la última década, empujando la mancha urbana hacia las periferias sin una red de transporte que soporte ese volumen poblacional.

Ante el embotellamiento diario, la respuesta institucional recurrente ha sido la obra civil pesada: adecuaciones de carril, pavimentaciones, proyectos de ampliación en el Río de las Avenidas y la extensión de la carretera México-Pachuca. Sin embargo, la teoría urbana demuestra que añadir más carriles genera un fenómeno conocido como “demanda inducida”: más espacio para autos atrae más vehículos a corto plazo, perpetuando el estrangulamiento vial. La infraestructura física es necesaria, pero si no va acompañada de un cambio de modelo, solo esconde el problema debajo del asfalto.

El verdadero viraje no está en construir más calles, sino en mover a la gente de forma eficiente. En América Latina, referentes como Bogotá y Medellín (Colombia) demostraron que la solución de fondo requiere priorizar el transporte masivo integrado, la infraestructura ciclista segura y la capacitación técnica continua de los operadores e ingenieros de movilidad. De hecho, la reestructuración del transporte metropolitano en Hidalgo y la actualización estratégica de la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semoth) han tomado como referencia empírica los modelos de movilidad sostenible sudamericanos, buscando pasar de la simple pavimentación a una gestión integral de flujos urbanos.

Para que Pachuca no colapse de forma irreversible, la planeación debe cambiar de prioridad. Como han señalado especialistas del desarrollo urbano, detener la expansión desordenada hacia el sur y densificar el centro de la ciudad son pasos indispensables. Las obras públicas resuelven el paso de hoy, pero solo un modelo de transporte moderno, sostenible y centrado en el peatón evitará que la capital se quede atrapada permanentemente en su propio tráfico.