- Tras vencerse el plazo de apelación, la administración Trump abandona la batalla legal para imponer topes de gasto en los NIH; se salvan proyectos clave en salud.
La administración de Donald J. Trump ha puesto fin a su batalla legal para imponer un tope del 15% a los reembolsos por “costos indirectos” en los Institutos Nacionales de Salud (NIH). Tras dejar vencer el plazo para apelar ante la Corte Suprema, el gobierno estadounidense abandona una medida que amenazaba con asfixiar financieramente a universidades y laboratorios, los cuales dependen de estos recursos para mantener instalaciones y servicios básicos de investigación.
El conflicto estalló en febrero de 2025, cuando el NIH intentó sustituir las tasas negociadas federalmente —que oscilan entre el 30% y el 70%— por un límite fijo. Esta política fue calificada de “ilegal” por los tribunales federales, al violar disposiciones del Congreso vigentes desde 2017. Según expertos de la Asociación de Colegios Médicos Estadounidenses (AAMC), de haber prosperado el recorte, el sector científico habría perdido cerca de 6.5 mil millones de dólares en financiamiento ya comprometido.
Este desistimiento no es un hecho aislado, ya que el gobierno también retiró apelaciones similares que afectaban al Departamento de Energía, la Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Defensa. Aunque se desconoce el motivo oficial del repliegue, la decisión cierra la puerta jurídica a la imposición de topes presupuestarios por esta vía, brindando un respiro a la comunidad científica internacional y sus proyectos colaborativos.
A pesar de la victoria legal para las instituciones, la administración Trump no ha quitado el dedo del renglón. A través de una orden ejecutiva firmada en agosto pasado, se instruyó a las agencias federales a dar prioridad en el financiamiento a aquellas instituciones que operen con menores costos indirectos. La lucha por la transparencia y el uso de los impuestos en la ciencia continúa, pero, por ahora, el presupuesto para la innovación se mantiene a salvo.