- Investigaciones del INAH identificaron iconografías de la leyenda de los Gemelos Divinos y una deidad esquemática precursora del señor del inframundo.
Una serie de investigaciones científicas coordinadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha arrojado luz sobre el profundo simbolismo cosmológico de la Zona Arqueológica de Huapalcalco, ubicada en el municipio de Tulancingo de Bravo. Los análisis técnicos de la gráfica rupestre y el entorno geográfico del sitio, dirigidos por los arqueólogos Nadia Vélez Saldaña y Alfonso Torres, sugieren que este asentamiento prehispánico funcionó dentro de la cosmovisión mesoamericana como un espacio sagrado de vinculación y acceso directo al inframundo o Mictlán.
El hallazgo más relevante dentro del proyecto de registro de gráfica rupestre en el estado de Hidalgo consiste en la identificación reiterada de escenas que aluden a la leyenda de los Gemelos Divinos. Estas representaciones pictóricas plasman de forma esquemática a dos guerreros que descienden al plano subterráneo para confrontar a las entidades de la muerte, saliendo uno de ellos victorioso. Este descubrimiento modifica las teorías previas que atribuían las pinturas a grupos nómadas cazadores-recolectores de la época arcaica, situándolas formalmente dentro de la tradición cultural mesoamericana de los periodos Clásico y Epiclásico.
Vélez Saldaña explicó que la condición geográfica de Huapalcalco refuerza esta hipótesis mítica, ya que los cerros eran concebidos por los pueblos prehispánicos como almacenes de “mantenimientos” hídricos, configurando el inframundo como un ecosistema acuoso. Las cuevas y abrigos rocosos del acantilado funcionaban simbólicamente como los portales de entrada a este dominio. Las figuras plasmadas sugieren una versión temprana y evolutiva de Mictlantecuhtli, el Señor de la Muerte, conviviendo temporalmente con indicios de prácticas rituales dedicadas a Tláloc y registros históricos de la estancia espiritual de Quetzalcóatl.
La sacralidad de Huapalcalco trasciende el pasado arqueológico y mantiene una notable persistencia ritual en el presente ejercicio de 2026. Pobladores de la región y visitantes continúan acudiendo a los abrigos rocosos para depositar ofrendas y veladoras, una conducta contemporánea que guarda un estrecho paralelismo con las antiguas peticiones de conexión espiritual. Este fenómeno místico se complementa con la rica tradición oral local, que vincula las cavidades del cerro con leyendas de luminiscencias nocturnas y mitos como el de la “Cueva del Chivo” en el adyacente Cerro de Napateco, consolidando la herencia inmaterial de Tulancingo.
| Elementos Arqueológicos | Simbolismo Prehispánico | Deidades e Indicios | Prácticas Contemporáneas |
| Pinturas Rupestres | Leyenda de los Gemelos Divinos | Precursor de Mictlantecuhtli | Depósito de veladoras y oraciones |
| Abrigos Rocosos | Portales de acceso al Mictlán | Muro Clásico con anteojeras de Tláloc | Persistencia de peticiones espirituales |
| Entorno Geográfico | Cerros como depósitos acuosos | Estancia mítica de Quetzalcóatl | Mitos locales y tradición oral (2026) |