- La Semarnath inicia la cuarta etapa de esta estrategia innovadora; con la ayuda de 200 estudiantes, se busca recuperar zonas degradadas mediante la dispersión de semillas.
Con el objetivo de devolverle el verdor a las zonas afectadas por incendios y erosión, el Gobierno de Hidalgo, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnath), dio inicio a la cuarta fase del proyecto “Esferas de Vida”. En esta jornada, más de 200 niñas, niños y jóvenes estudiantes se convirtieron en protagonistas de la restauración ambiental, elaborando y dispersando esferas diseñadas para germinar en los terrenos de más difícil acceso del municipio.
La titular de la Semarnath, Mónica Mixtega Trejo, subrayó que esta iniciativa es un pilar de la administración de Julio Menchaca Salazar para enfrentar la deforestación de manera estratégica. “Cada esfera es una oportunidad de vida”, afirmó la secretaria, destacando que el proyecto no solo busca plantar árboles, sino sembrar conciencia ecológica en las nuevas generaciones, quienes hoy aprendieron que la recuperación de los acuíferos y la limpieza del aire comienzan con pequeñas acciones colectivas.
Tecnología natural contra la deforestación
La técnica de las “Esferas de Vida” (inspirada en el método Nendo Dango) destaca por su eficiencia en terrenos donde la reforestación tradicional es inviable debido a la pendiente o el daño al suelo.
- El proceso: Las semillas se recubren con una mezcla de tierra vegetal y arcilla rica en nutrientes, que actúa como escudo protector ante depredadores y condiciones climáticas extremas hasta que llega la temporada de lluvias.
- Alcance histórico: Desde su lanzamiento en 2024, el programa ha logrado la dispersión de 10.8 millones de semillas, logrando impactar una superficie de 7,924 hectáreas en todo el estado.
- Impacto hídrico: Además de la cobertura vegetal, estas jornadas facilitan la recarga de los mantos acuíferos, vital para la seguridad hídrica de la región.
Durante el evento en Tepetitlán, Mixtega Trejo hizo un llamado a la ciudadanía a complementar estos esfuerzos institucionales con hábitos sostenibles en el hogar, como el manejo adecuado de residuos y el ahorro de agua. Con la participación de la comunidad escolar, Hidalgo avanza en la construcción de un estado más resiliente ante el cambio climático, demostrando que la educación ambiental es la herramienta más poderosa para garantizar un futuro sustentable para las próximas décadas.