El 50% de las respuestas médicas de chatbots son “inexactas”

  • Investigadores revelan que herramientas como ChatGPT, Gemini y Grok suelen ofrecer información incompleta o difícil de leer para el usuario promedio.

Un reciente estudio publicado en la revista científica BMJ Open ha encendido las alarmas sobre el uso de la Inteligencia Artificial como sustituto de la consulta médica. La investigación, realizada por el Instituto Lundquist para la Innovación Biomédica, analizó el desempeño de los cinco chatbots más populares del mercado (Gemini, DeepSeek, Meta AI, ChatGPT y Grok) ante preguntas sobre cáncer, vacunas, nutrición y rendimiento deportivo, arrojando resultados inquietantes: la mitad de las respuestas presentan deficiencias graves.

El análisis determinó que el 20% de las respuestas son “muy problemáticas”, lo que significa que podrían inducir a un usuario sin conocimientos especializados a seguir tratamientos ineficaces o incluso peligrosos. Según los expertos, el modelo Gemini de Google fue el que mostró el mejor desempeño con el menor número de errores críticos, mientras que Grok (de xAI) generó la mayor cantidad de contenido problemático, con un 58% de sus respuestas bajo esta categoría.

Riesgos de desinformación y falta de rigor

El estudio destaca que los chatbots no “razonan” ni sopesan la evidencia científica, sino que predicen secuencias de palabras basadas en patrones estadísticos. Esto provoca que, en temas sensibles como las células madre o la nutrición, la IA proporcione información incompleta o utilice un lenguaje excesivamente técnico, equivalente al nivel de un titulado universitario, lo que dificulta la comprensión para el público general.

  • Áreas críticas: Los peores resultados se observaron en nutrición y rendimiento deportivo.
  • Falso equilibrio: Los chatbots a menudo presentan teorías sin base científica al mismo nivel que los consensos médicos.
  • Referencias deficientes: La calidad de las fuentes citadas por la IA obtuvo una puntuación de apenas el 40% de exhaustividad.

Los investigadores subrayan que, sin una labor de educación pública y supervisión profesional, el despliegue de estas herramientas corre el riesgo de amplificar la desinformación en salud. La recomendación para la ciudadanía hidalguense y mexicana es clara: los chatbots pueden ser herramientas de consulta inicial, pero nunca deben sustituir el juicio ético y profesional de un médico colegiado, especialmente ante diagnósticos complejos como el cáncer o tratamientos hormonales.