- Tras las adecuaciones geométricas realizadas entre marzo y abril, el recorrido matutino de este 13 de abril confirmó la eliminación de los “cuellos de botella” que asfixiaban la zona escolar.
En un recorrido de inspección realizado por el equipo de Estado 13 Noticias este lunes 13 de abril de 2026, se constató que la circulación vehicular sobre el Puente Atirantado y la Supervía Colosio fluyó de manera ininterrumpida. A pesar del incremento masivo de automóviles por el regreso a clases tras el periodo vacacional, el sistema vial respondió con eficiencia, eliminando las largas filas que anteriormente se extendían desde los distribuidores viales adyacentes hasta la zona de centros comerciales.
El recorrido se hizo entre 7.50 y 9 de la mañana y se observó que solo una lateral que sube al puente que se integra al Blvd. Colosio en Dirección a Tulancingo es el que más afluencia tiene pero avanza sin contratiempos.
Esta fluidez es resultado directo de las adecuaciones geométricas y de señalética ejecutadas por la Secretaría de Infraestructura Pública durante marzo y principios de abril. Dichos trabajos se enfocaron en la redistribución de carriles y la optimización de los retornos bajo la estructura del puente, áreas que históricamente presentaban fricción por el entrecruzamiento de vehículos. La intervención técnica permitió que el flujo de largo itinerario se separara correctamente de las laterales, evitando el estancamiento que afectaba tanto a los usuarios del puente como a quienes transitan por la parte baja.
Los antecedentes de movilidad en este punto eran críticos, especialmente por la alta densidad de planteles educativos de nivel básico y superior que rodean el sector de la glorieta 24 de Agosto. Antes de las recientes adecuaciones, el horario de entrada escolar convertía el tramo en un estacionamiento a cielo abierto, donde los padres de familia y el transporte público colapsaban las incorporaciones, generando retrasos de hasta 25 minutos. El diseño original del atirantado había sido cuestionado por su falta de integración con estas laterales, problema que hoy parece haber quedado resuelto con las modificaciones de flujo implementadas.
La prueba de fuego se superó con éxito al menos este lunes de regreso a clases, fecha en la que el aforo vehicular alcanzó su punto máximo en lo que va del año. Al monitorear los tiempos de traslado, se observó que la velocidad promedio se mantuvo constante, permitiendo un paso ágil hacia las salidas a Tulancingo y Actopan. Para los automovilistas y la comunidad escolar, el resultado de estas maniobras de ingeniería vial representa un respiro en la movilidad cotidiana de la capital, confirmando que, por ahora, las adecuaciones han cumplido con el objetivo de agilizar el corazón vial de Pachuca.